lunes, 20 de junio de 2016

Tentación






Me tienta la boca, la comisura entre tus labios.
quisiera morderla y luego sorberla como a un jago....
una fruta madura que se deshace en sabores,
un sueño que se deshoja entre las perlas de tus dientes,
y esos sensibles labios que se entreabren al mostrarlas...
Entre tanto ensoñar te llevo prendido en mí
y en la mañana eres el sabor, el único sabor que me cabe.


Paula

viernes, 1 de abril de 2016

En el miedo







Las sombras recorren mi cuerpo en el miedo.
Es un recorrido de dolor y placer,
donde la boca fresa sorbe la pastilla
del éxtasis que el cielo nos regaló.
Fueron conjunciones de manos, comuniones.
Ojos que caían desde el techo oscuro
y se cernían sobre mi manto desnudo.
Sombras, harapos, ponchos, brazos, sueños y el mismo Dios.

No podré parar.



Paula

Sin vampiro








Ningún vampiro conspira con el color de mi herida.
¿Será la noche que duele en la piel tanto más
que la honda mordedura de una boca fría?
¿A veces me pregunto si tu boca es el hielo
que me perfora las noches o la boca 
es boca y nada más que el resollo más profundo
del gigante dolor que ha parido cuerpo con cuerpo.
Amar es la caída en las fauces de ese dolor.


Paula

jueves, 24 de marzo de 2016

Fugaz







Yo amaneceré enroscada en la luna de tu cabeza;
sonrosada por la amapola de tu sonrisa.
Envuelta en el manto tibio de tu piel tersa,
me desgajaré en trozos bajo tus caricias
y me desollaré en pétalos de cristal de néctar.
Amaneceré coronada de invisible aureola
que a invisible sueño le dará alma y vida,
y mágicamente cultivada en crisantemos locos,
mi cuerpo florecido será huerto todo,
derramado en humedades deliciosas,
embadurnado en manos maliciosas....

Me hallará la mañana cautiva de tu mirada:
fulgurante estrella prendida en mis pechos,
y anidada en mi corazón, como gema encendida
dormitará las horas escondida entre las redondeces
de mis turgencias de mujer, de virgen, de amante...
Mi pensamiento escarchado como un diamante,
colgado sobre la esquina más oscura de la alcoba,
echará sus sombras sobre la cama que nos cobije
en el centro del más grande de nuestros gozos,
donde perdidas entre lujurias palpiten las palabras
y amanezca desganado y pálido el sol ojeroso.

Amaneceré enroscada en tu cabeza de plata,
besando tus párpados, tus sienes cenicientas;
tu boca estrellada con los astros del abismo,
dibujada y dibujante de figuras, de contornos,
de lugares a dónde ahondar con tu lengua mielina,
de huecos dónde tallar a gusto del labrador,
martillando el placer en cada una de mis esquinas,
arrullando la caída de mi cuerpo como gaviota inerme
sobre el mar desarmado, embravecido de tus voluntades:
vorágine, torbellino, vórtice y silencio que excreta
hondas, bravías, y desencajadas soledades finales...

Yo amaneceré, y para ti seré lo que siempre he sido:
una luz, una sombra, un recuerdo, un rayo de olvido...






Paula

Una permanencia










Te encuentro impreso en mí,
como la huella que deja cicatriz
en el camino pavimentado.
Te veo anochecido en mí,
como el añil que tiñe el cielo
cuando el sol decide morir.
Te siento dentro de mí
como el puñal que desangra
y crecido en extrañeza avanza
sobre la abierta magnolia.
Te siento en mi entraña
como un grito esplendoroso de gloria...

E impreso en mí, integral,
todo tú y toda yo marchamos
hacia la ecúmine de nuestra historia.

Amar es una permanencia...



Paula

Rueda infinita










No logro comprender la rueda entre la noche y el día, la luna y el sol, la estrella y el alba... sencillamente quedo fascinada.
Una deviene en la otra y vamos de adelante para atrás o de atrás para adelante... 
Esta tarde es incipiente la primavera, sus retoños parecen florecer y crecer enardecidos en medio del vacío del invierno... y yo que apenas logro comprender la rueda infinita, el ir y venir, miro asombrada como dónde ayer no había nada, hoy brota verde y magnífico un diminuto tallo que seguramente dará una flor.
La vida es así, nacer y morir sin detenerse un segundo, sin parar, 
sin dejar de moverse, de hamacarse entre la una y la otra.
El amor es así, una oscilación permanente entre la ternura suave y la pasión arrebatadora, la tristeza es así, momentos largos de dolor y suaves momentos de olvido... todo, todo se mece, todo se mueve, todo se hamaca.

En el medio estoy yo, mirando con ojos aturdidos cómo es que la vida pasa, cómo es que va y viene, cómo es que todo queda igual y todo cambia...
Tal vez algún día llegue a comprender esa esencia que tienen el ser y el devenir.



Paula

Inexorable







Hay algo en mi interior,
un fuego que me abrasa,
un dolor intrínseco herido
un fugaz pasar que pasa,
un tímido y gigante deseo
una fúlgida aureola de oro
algo que callo y lloro
algo que brilla y no veo.

¡Cuántas lágrimas como broche!
¡cuántas estrellas fenecidas!
Tanto hallarme póstuma nacida,
tanto huir al día para morir de noche.

Hay algo que me llena
de arcana vacuidad:
una plegaria plena
del rogar perpetuidad
un camino sin sendero, 
un ir a dónde no se va.
Un raro ente que espero,
un darlo todo y no dar,
una oscuridad que me encierra
una brisa sofocante
un sentir que me destierra
un buscar determinante.



Paula