jueves, 30 de abril de 2015

VUELVEN







Vuelven, siempre vuelven,

bajando la escalera del recuerdo,

y son enjugados por el pañuelo del olvido.

Son apenas dejos de vértigo, a veces,

y otras, punzantes dagas que perforan

el silencio abyecto, la locura incierta.

Se elevan como espectros en los rincones.

Ríen fantasmagóricos en cada pliegue,

en cada curvatura lubricada de la noche.

Tienen multitudes de ojos, ojos grises,

ojos gatunos, ojos de invierno, ojos de otoño.

Multitudes de ojos verdes, celestes,

multitudes de ojos como los cielos…

Y estiran sus miradas sobre mi cuerpo inerme,

y como mantas cubren con celosía

el impudor de mis redondos pechos,

la apertura infinita de mi centro de mujer.

Vuelven, siempre vuelven,

cargando en alforjas manojos de deseos,

brotes de caricias, hongos de miedo.

Cargando culpas pudorosas y lujurias sonrientes,

llevando entre sus manos, apiladas,

las huellas del amor prohibido, del incierto.

Colgando en sus bocas, henchidas, 

los besos depravados, los besos santos,

y los hijos inmaculados de los besos:

las comuniones de las almas que trascienden los sexos.

Y siguen volviendo, cuando la oscuridad les da paso,

cuando el silencio los deja hablar,

cuando la desnudez inunda la madurez de mi cuerpo,

cuando los ropajes no son más que disfraces

de un alma que siente y acaricia con harapos de piel,

con prolongaciones de nervios,

con labios rojos, con lenguas imantadas,

impresas en otras lenguas, en otros cuerpos.

Vuelven, ellos siempre vuelven,

para recordarme el fruto de mi carne

y el dolor perpetuo de mis huesos.



Paula

martes, 28 de abril de 2015

ESTA TARDE





Esta tarde mientras el sol caía sobre el mar como una moneda perdida,
sentía deslizarse por mi espalda el recuerdo de una vieja caricia,
una comunión de aquellas manos con mi cuerpo delirante…
sólo cerré los ojos para atesorar ese momento muy dentro.

La oblea parecía derretirse sobre el agua marina: corazón desgastado.
La locura, la perfidia que me ha alejado de ti, que me ha prohibido tu yo.
Sí,  tu ser, el sostener entre mis manos tu cabello oscuro
y luego apoyarlo sobre mi falda maternal desgranándolo,
deshilachándolo entre mis dedos…
Desintegrar mis curvas con las tuyas, tus silencios con los míos,
El momento pleno de llevarte a mi cuenco tibio
Y tu besar luego suave y lentamente mis hemistiquios.:
La cesura que me hace mujer.

Sólo resta el recuerdo, ahora que la noche va descendiendo por sus rutas
oscuras, con su pupila pétrea, con sus brazos implacables,
con su besar gélido, que me penetra perforando cuerpo y corazón…
con Dios en una mano y en la otra el Amor…

Sólo resta no morir de olvido, porque de memorias ya ha sido…


Paula



A ORILLAS DEL MAR







Arrastro lentamente la toga que me cubre en la arena húmeda y fría de la noche.
He descubierto que el mar es un gran amante cuando uno lleva el alma cortada,
desgajada, desangrada... cuando uno es tan pequeño en medio del dolor tan grande.

...y en la lejanía siento tu boca pronunciar mi nombre, besar mi nombre con tu voz...
y extrañamente lo más hondo que puedo tener, la conciencia del propio Dios,
crece en mi pecho echando flor en una enorme madeja de sueños a trozos...

Vienen a mí tus caricias, y cada una arranca un pedacito de mi piel,
viene a mí tu boca de mil lenguas afiladas y penetra los recodos,
gira, se revuelca  y vuelve a buscar un nuevo rincón...

Dejo caer la toga y me entrego a la espuma gélida en la orilla lagrimeante del mar...



Paula

ENTRE MINAS EN MI CUERPO VA EXPLOTANDO TU CARICIA




Entre minas en mi cuerpo va explotando tu caricia,
la noche es joven y se viste de nodriza:
nosotros, amantes andariegos, abrimos el alma,
esparcimos el sexo, y a fuego intenso forjamos
esto que es un trozo ardiente de deseo.

Atizo tu boca con la calidez de mi pecho,
envuelvo mi silencio con el ronco supirar de tu boca,
crezco henchida de sagre, abierta amapola...
entre los juncos de tu cabello plateado,
entre el aljibe hondísimo de tus ojos verdes.

No seré yo quien reniegue de tu abrazo,
tal vez no serás tú quién caiga rendido en mi matriz.
Las sombras envuelven en largos recodos
las paredes insomnes que guardan nuestro secreto:

Tú y yo y la profundidad holística
de tu penetrar el fondo oscuro de mi ser...

Paula

PACTO CON EL SILENCIO





La noche como la manta de un haraposo,
desgarrada fatalmente en haces de estrellas,
crujió en el alfeizar de mi ventana.
La clepsidra atroz que devoraba mi vida,
detuvo su goteo perenne, y mágicamente
se abrió el espacio, se diluyó el tiempo.
Invadió el sabor de aquella boca,
con su néctar adictivo y empalagoso,
el cuenco oxidado de mis torpes recuerdos.
El beso emergió en ese instante,
desasido de todo ser, de todo dueño,
para erguirse como una torre de marfil,
desde donde mirar casi abismada,
la ruptura opaca del olvido inmarcesible
y la ruta callada de un misterio pérfido.
Allí, en las esquinas oscuras y lustrosas,
donde reverberaba el Dolor,
y se agigantaba la piel del recuerdo,
sellaron mi boca y ese amor mordaz:
un pacto eterno con el silencio.


©Paula Cruz

domingo, 26 de abril de 2015

LA NOCHE ES ETERNA CUANDO GERMINA ESTRELLAS EN TU VIENTRE







La noche es eterna cuando germina sus estrellas en tu vientre,

y apoyo mi cabeza sobre ese abismo profundo de luces y sombras:
tu cuerpo extendido y las sábanas caídas que me lo dejan ver.
...Decido entonces que la vastedad de tu ser, es para mí senderos
donde en juego de bocas dejo mis huellas, mis vestigios, mi ser.
Tú y yo bebiendo del nectar nocturno, alimentándonos el uno del otro.
La noche es eterna cuando brotan de sus esquinas caricias
que malean mi cuerpo, y dan forma a lo más profundo de ti.
¡Comunión y el pozo hondísimo donde penetras lentamente!
Silencio caído de lo más alto del recinto sobre mi piel...
Así es la noche cuando sus tallos me alcanzan rastreros
y me envuelven en la exquisita magia de sus constrastes.


Paula

sábado, 25 de abril de 2015

TU BOCA ES HAMBRE





Tu boca es hambre, fruto exquisito que se contornea,
y cuando cae la noche y sus miles de ojos parpadean
siento deslizarse sobre la curvatura de mi centro de mujer
la serpentina lengua de los sueños de los dioses.

Tu boca tiene un millar de besos escondidos,
se humedece frente a mi boca, y somos río,
somos mar enorme de deseos extraños y de piel
que hondísimos rebrotan en nuestro ser.

Tu boca y mi boca sellan un pacto delicioso
de gustos prohibidos y preguntas abandonadas.
Lo que importa es que una frente a la otra
es ambrosía de ángeles perversos desparramando miel.


Paula

LAS PIERNAS DEL DESEO ABIERTAS AL RAYO LUNAR






Las piernas del deseo abiertas al rayo lunar,
único testigo entre las sombras subrepticias,
del anhelo alma y cuerpo, del silencio eterno.


Te esperaba hechizada por tu aroma,
por el recuerdo de tu aroma... ¡sin olvido!
y caída sobre la cama envuelta sólo en Dios...


¡Quién sabe cuándo escucharé el hueco de tu voz
esparciendo flores en medio de mi noche!


Paula

EN LA DILACIÓN ENTRE TU BOCA Y MI BOCA




En la dilación entre tu boca y mi boca, se ha levantado una pared ebúrnea, marmórea, pétrea que sin embargo se ha de quebrar con un simple suspiro de tus labios cerca de los míos...

Paula