martes, 28 de abril de 2015

ESTA TARDE





Esta tarde mientras el sol caía sobre el mar como una moneda perdida,
sentía deslizarse por mi espalda el recuerdo de una vieja caricia,
una comunión de aquellas manos con mi cuerpo delirante…
sólo cerré los ojos para atesorar ese momento muy dentro.

La oblea parecía derretirse sobre el agua marina: corazón desgastado.
La locura, la perfidia que me ha alejado de ti, que me ha prohibido tu yo.
Sí,  tu ser, el sostener entre mis manos tu cabello oscuro
y luego apoyarlo sobre mi falda maternal desgranándolo,
deshilachándolo entre mis dedos…
Desintegrar mis curvas con las tuyas, tus silencios con los míos,
El momento pleno de llevarte a mi cuenco tibio
Y tu besar luego suave y lentamente mis hemistiquios.:
La cesura que me hace mujer.

Sólo resta el recuerdo, ahora que la noche va descendiendo por sus rutas
oscuras, con su pupila pétrea, con sus brazos implacables,
con su besar gélido, que me penetra perforando cuerpo y corazón…
con Dios en una mano y en la otra el Amor…

Sólo resta no morir de olvido, porque de memorias ya ha sido…


Paula



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