viernes, 1 de mayo de 2015

ÁBRETE




Ábrete alma mía,
abre también el recinto de mi cuerpo,
quita el cerrojo eterno de mis miedos, ábrete al día,
ábrete a la noche, descorre las cortinas del silencio,
permite la huida desesperada del deseo intenso.
Consagra la comunión de la piel con la piel...
Ábrete, como las puertas del cielo a sus fieles,
no te niegues los placeres que susurran,
las mieles turbias y fervientes del infierno,
caídas desde las nubes a que te lleva la lujuria.
Abre tu boca de mil palabras germinadas en el desierto.
Ábrete entre las piernas morbosas del Deseo.
Gira, revuelca, vuélvete alma de la noche,
noche desenfundada de misterio…
Ábrete alma mía, no temas entre sueños,
que la vida te lleva, que la vida me lleva.
Que el alma no es sino para abrirse de par en par.
…Luego: ¡vuélvete cuerpo!
Cuerpo como un pozo, como un agujero negro…
Recibe en tu seno profundo al amante andariego.
Ábrete alma mía y deja que te penetre
la luz volcada de los cuerpos excelsos…

Paula

No hay comentarios:

Publicar un comentario