sábado, 2 de mayo de 2015

NOCHE






En medio de la noche, culebra ondulante,
la ilusión se mezclaba con trozos de realidad,
y no alcanzaban mis manos estiradas
a tocar el rostro que a mí se inclinaba:
tu rostro rubio, cansino, de ojos cuajados con la soledad...



¿Eras tú un hombre de perla y silencio
o una visión torpe que el sueño me traía,
ajado de dolor, coagulado de rarezas, 
de caricias ahumadas en el aroma de un incienzo
y desmayadas sobre la calidez de mi cuerpo?


Ladee mi cabeza evitando verte
pero tus ojos desasidos se vertían sobre mí,
Cerré mis pupilas y las torné de piedra
para que ya nada pudiera tocarlas con la visión
y me dormí en medio de un jardín de cerezos,

                                       cerezos bocado de Dios.



Paula





4 comentarios:

  1. la noche siempre borronea caminos
    asoman espectros y senderos donde perdernos

    abrazo y buen fin de semana

    ResponderEliminar
  2. Hay que ser valiente para separar las sombras de la noche y de la bruma.
    Un abrazo y feliz domingo.

    ResponderEliminar
  3. is an honor to read you kisses andy

    ResponderEliminar
  4. Dormida en medio de un jardín de cerezos, embriagada por la luz de la vida.

    Un beso.

    ResponderEliminar