sábado, 16 de mayo de 2015

SENDERO






En bocas rosas mi boca fuerte
besaba  la vida y vivía la muerte:
un cáliz dador de vida,
un ánfora traidora que me aspiraba
cual vampiro de carne y espectro,
el cuello suave donde otros besaban.

La habitación giraba en ritmo suave
y el techo de mi alcoba
cubría con sus mantos rasgados
entre oscuridad profunda y rayo de luz
mi cuerpo inerme en el huerto profano,
mis pupilas inertes en medio del soñar…

Luego vino el sueño vestido de blanco
Y me dio su comunión…
Sellaron mis párpados sus ojos agobiados,

emprendí la senda larga y dulce de Dios.


Paula




5 comentarios:

  1. El sueño se hizo realidad y sellaste con un beso el amor.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. No sé, Paula, por qué, me vinieron a la cabeza imágenes de la "novia cadáver" de Tim Burton, del que soy fan incondicional, al leer esta poesía para mí críptica en su significado, pero muy bella en lo visual.

    A veces oígo los versos, otras los huelo y en este caso los veo.

    Un beso,

    ResponderEliminar
  3. El antes y el después, el ahora, anexión, luz y oscuridad, el SUEÑO en la cima, BELLO

    Cordial abrazo, Paula

    Fina

    ResponderEliminar