martes, 22 de marzo de 2016

No puedo evitar







No puedo evitar que me alegre
el verte reír humilde,
desbordando una transparente simpleza
que se desdobla en cada mirada
y vuelve a integrarse en cada silencio,

y no puedo, tampoco, evitar
que un brazo de compasiva angustia
me estreche al dejarte pasar,
mientras quedo prendida a ese instante
que con tu sombra desaparece ya.

...Y me escondo en mi misterio
huyendo de las tardes del invierno
para refugiarme bajo las noches
que calladas me extienden su velo.

Pero no puedo evitar volver
para que nuevamente nos miremos
y la tibieza de la distancia
despacio acaricie mis labios
con una clase extraña de suavidad,

como no puedo, tampoco, evitar
el genio que palpita en mi pecho
cuando resbala, tímida, tu sonrisa
para caer desde tus ojos oscuros,
en una mueca, sobre la boca.

...Pero vuelvo a refugiarme en el silencio 
entre alegre y triste,
entre realidad o sueño,
voy de a poco, muy de a poco muriendo.

.... Y vuelvo, porque no se puede evitar.



Paula

7 comentarios:

  1. Es que no se puede evitar cuando el amor sigue latente...
    Un abrazo en la noche.

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    1. Es verdad Rafael... no existe forma de dejar el amor...

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  2. Es un hermoso poema.

    Un gusto leerte.

    Buen día, Paula.

    ***

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    1. Hola Remo, un gusto que me visites, tienes un blog muy bonito.

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  3. No puedo evitar alegrarme por leerte, es un placer navegar por tus versos. Gracias por tu visita a mi blog.
    Pasaré mas seguido por aquí.
    besos

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    1. Tu blog es hermoso y poco a poco voy leyendo tus escritos. Besazos.

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