jueves, 24 de marzo de 2016

Rueda infinita










No logro comprender la rueda entre la noche y el día, la luna y el sol, la estrella y el alba... sencillamente quedo fascinada.
Una deviene en la otra y vamos de adelante para atrás o de atrás para adelante... 
Esta tarde es incipiente la primavera, sus retoños parecen florecer y crecer enardecidos en medio del vacío del invierno... y yo que apenas logro comprender la rueda infinita, el ir y venir, miro asombrada como dónde ayer no había nada, hoy brota verde y magnífico un diminuto tallo que seguramente dará una flor.
La vida es así, nacer y morir sin detenerse un segundo, sin parar, 
sin dejar de moverse, de hamacarse entre la una y la otra.
El amor es así, una oscilación permanente entre la ternura suave y la pasión arrebatadora, la tristeza es así, momentos largos de dolor y suaves momentos de olvido... todo, todo se mece, todo se mueve, todo se hamaca.

En el medio estoy yo, mirando con ojos aturdidos cómo es que la vida pasa, cómo es que va y viene, cómo es que todo queda igual y todo cambia...
Tal vez algún día llegue a comprender esa esencia que tienen el ser y el devenir.



Paula

1 comentario:

  1. El ir y el devenir de las cosas, del mundo y el nuestro propio, gracias

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